2013


DESDE EL ARTE Y LA CULTURA

TOD@S TRABAJANDO POR UNA


ASAMBLEA CONSTITUYENTE

NUEVA CONSTITUCIÓN

jueves, 25 de abril de 2013

NUESTRA AMERICA (bosquejos) en el Acto por la Dignidad Obrera




Los invitamos a todos a participar de este acto
se presentará Nuestra América (bosquejos) y 
habrá musica y poesía...
LOS ESPERAMOS.... !!!!!





viernes, 19 de abril de 2013

Entrevista a Patricia Artés, directora de Teatro Público


“Debemos fisurar el teatro hegemónico y legitimado, siempre entendiendo que nuestro lugar natural (el del teatro político), puesto que pertenece a él y de ahí emerge, es el movimiento social y político”.


Nuestros compañeros de la compañía Teatro Público traen a la escena nacional su 4° montaje: Nuestra América (Bosquejos), Benjamín Prati realizó una entrevista a Patricia Artés, directora de la compañía.
Patricia nos comparte su visión del teatro político y su estado actual en nuestro país; también define algunos conceptos del propio hacer con Teatro Público y reflexionamos en torno a nuestra realidad Chilena y Latinoamericana.

Chile pasa por un proceso de agudización de la lucha de antagonismos políticos. Vemos como los estudiantes  se han posicionado en las calles nuevamente, cada vez hay más huelgas de los trabajadores, (hace poco el dirigente sindical Juan Pablo Jiménez, presidente del sindicato de Azeta fue asesinado de un disparo en la cabeza), vemos pobladores tomándose terrenos, el pueblo mapuche en su interminable lucha para lograr, por fin, su independencia, las regiones alzándose contra el centralismo productivo y social, etc. Vemos que poco a poco la indignación, que durante muchos años fue acallada, hoy vuelve a despertar. Pienso en la historia del teatro político y social, en cómo el arte ha sido parte de los movimientos sociales con su hacer como método de propaganda, protesta o politización, cuando el teatro y el arte en general, han tomado posición frente a su contexto socio-político, tanto en sus contenidos artísticos, como en sus modos de producción.  Entonces, pensé en Luis Emilio Recabarren  con el Teatro Obrero a principio del siglo pasado, en Isidora Aguirre y Egon Wolf a mediados de siglo, en Juan Radrigán en dictadura, y así seguramente muchos autores y colectivos que abrieron espacios de resistencia con el teatro. Creo que Teatro Público viene a continuar este listado de trabajadores del arte que luchan para construir un país más justo.




-Me parece que hay pocas compañías en nuestro país que hoy en día se autoafirmen como hacedores (productores) de teatro político y si las hay,  los espacios oficiales son muy escasos para ejercerlo ¿Por qué creen que se da esta situación? y ¿Por qué creen que es importante hacer teatro político hoy? ¿Qué responsabilidad tienen las academias formadoras de actores de la poca producción de teatro político?


Nuestra definición como colectivo del teatro político surge a partir de la sistematización de nuestro trabajo y de la conceptualización histórica y teórica que propone César de Vicente Hernando,  en la que se define el teatro político como aquel que por medio de sus mecanismos de producción indaga en las relaciones de poder y de dominación (hacer visible lo invisible). Ese sería su objeto específico de investigación, marcando una diferencia sustancial con el teatro social, puesto que este último vendría a representar los males sociales del capitalismo sin develar la estructura que los provoca. Podría resultarnos sencillo este enunciado, pero  es muy complejo, puesto que pasar de un teatro social (de representación) a un teatro político (analítico) necesariamente implica una profundización en la construcción escénica, una reflexión y construcción analítica que sea capaz de  develar  los mecanismos de dominación y no sólo representar su consecuencia social. En este sentido podríamos afirmar que muchas de las producciones que se levantan como teatro político aún se mueven en los límites del teatro social. Esto no es una valoración negativa, es sólo una diferencia conceptual que nos permite profundizar en el análisis de las obras de la escena nacional. Hay distintos factores que podrían dar respuesta al por qué el teatro político no se encuentra frecuentemente en los circuitos oficiales, y tampoco tan masivamente (como se podría creer) en los no oficiales. El primero, es que el teatro político propone un mecanismo de pensamiento que vendría a desmantelar el dominante, pues bien, esta es una razón contundente para excluir al teatro político de las salas oficiales, puesto que están vinculadas con los aparatos de dominación y de hegemonía del pensamiento. Esto no sucede con el teatro social, de hecho, en nuestra cartelera abundan los montajes que denuncia los males de nuestra sociedad e intentan “humanizar” el capitalismo, pero no profundizan en sus cuestiones políticas. Lo segundo,  es que muchas veces las compañías que hacen teatro político rechazan los circuitos oficiales, y claro, con razón, pero el problema es que la lucha de clases se dan en todos los ámbitos, incluido el de la ideas y el de la producción artística.  Es difícil hablar de esto sin ser mal interpretada. No se trata de andar con la carpeta bajo el brazo intentando quedar en las salas que legitima el teatro burgués, ni de profitar con el discurso del infiltrado que dice cambiar el poder desde adentro, sino de visibilizar la escena política, puesto que consideramos que el teatro genera pensamiento e imaginarios. Por esto nos interesa el teatro. Entonces, debemos fisurar el teatro hegemónico y legitimado, siempre entendiendo que nuestro lugar natural (el del teatro político) puesto que pertenece a él y de ahí emerge, es el movimiento social y político.
Por supuesto que una de la razones de la escases de teatro político es la formación teatral de las academias. Las instituciones educacionales son dispositivos de dominación, son parte aparatos ideológicos, y las escuelas de teatro no son la excepción. La manera de abordar el teatro en las Escuelas en su mayoría es desde la escena burguesa.



-Teatro Público afirma que sus procesos creativos, por lo menos los dos últimos (Celebración, 2010 y Nuestra América (Bosquejos), 2013), se constituyen a partir de la “autoría múltiple” ¿Cómo podrían definir este concepto? ¿Esta decisión pasa por su posicionamiento ideológico en su hacer teatral?
El concepto de autoría múltiple aparece tras la sistematización de la experiencia que significó el trabajo para la creación de Celebración. La producción escénica de este montaje se realizó a partir de  la multiplicidad de imaginarios, intuiciones, saberes y sensibilidades y más, que se nutrieron con el proceso de documentación, y que luego, interrogamos en escena. La dirección es la  que hace una especie de cartografía política y escénica con los materiales arrojados por todas y todos. Este proceso fue radicalizado en Nuestra América (bosquejos). Este es un modo productivo escénico que aún estamos definiendo, así es que no te puedo dar una definición totalmente certera como quisieras. Pero puedo decir, entre la certeza y la intuición, que lo nombramos así y no como creación colectiva porque no se trata estrictamente de resolver un problema en términos colectivos, sino de poner en común las distintas voces (autorías) sobre el problema. Es por esto que los roles no desaparecen, sino más bien se ponen al servicio de la puesta en común, así, en la construcción musical por ejemplo, los actores, la dirección, la asistencia, el diseño… ponen en juego texturas, sonoridades, materiales sonoros, pero es el músico, con esos elementos entregados, el que produce la cartografía musical. No se trataría de la ausencia de poder, sino más bien de un poder común.
Intentando abordar la segunda parte de tu pregunta sobre si “esta decisión pasa por  un posicionamiento ideológico en nuestro hacer teatral”, voy a deslizar algunas ideas que me parece  explican nuestro quehacer teatral, como un intento de encontrar un modo productivo político de resistencia, y por qué no, de subversión y construcción. No sé, si responderé exactamente a lo que te refieres, pero trazaré ciertas ideas que pueden servir.
Un trabajo de autoría múltiple no se puede separar de un proceso de autoeducación colectivo, de donde emerjan las premisas desde las cuales abordar el proyecto.
Si partimos de la idea de que la educación es un espacio de dominación, que está dentro de una red de dispositivos que busca regular nuestras vidas, nuestros hábitos y costumbres sociales, asegurando la obediencia a sus reglas, y así a través de la vigilancia producir la normalización;  un punto importante de resistencia frente a este dispositivo de dominación es establecer puntos de autoeducación que contesten al dispositivo de dominación que es la educación.
Entendemos  un proceso de autoeducación, como un proceso de autoformación colectiva a través de reuniones de estudios, discusiones internas, participación en el movimiento social: manifestaciones, jornadas populares, etc., mediante el cual compartir un conocimiento, una imagen, una idea, etc. Investigando de manera común vamos fortaleciendo el colectivo y su autoría múltiple. La puesta en común de conocimientos que arrojen estas experiencias tiene como finalidad elevar el entendimiento de la vivencia social al plano político, desde una mirada crítica del orden de dominación imperante y con una perspectiva transformadora revolucionaria de la sociedad.
La sociabilización de la práctica teatral, permite que un proceso de autoeducación no se quede al interior del colectivo, sino que se proyecta en los públicos, potenciando otras experiencias de luchas y resistencia.
Me parecía pertinente detenerme un poco en la figura de la auto educación, puesto que sin esta no es posible entender la autoría múltiple, o por lo menos así pensamos que debiera ser desde una perspectiva política, puesto que si no, nos quedamos sólo en la búsqueda de un procedimiento de creación, y no en la búsqueda de un modo de producción que haga posible el develamiento de lo oculto en la perspectiva de potenciar los horizontes emancipatorios.

La idea de autoría múltiple operaría en el colectivo teatral respondiendo a la idea fragmentaria de pedagogía/creación/investigación, concibiendo la experiencia formativa y de investigación en la producción del hecho teatral. La compañía como una escuela de autoformación política-teatral frente a los dispositivos de dominación neoliberales.



-A partir de la relación dialéctica entre dominación colonial y emancipación que propone la obra ¿Cómo ven el contexto político actual en Latinoamérica?
¿Cómo creen ustedes que se construye NUESTRA  América Latina y NUESTRO Chile?

La respuesta a la primera pregunta tiene directa relación con lo que anuncias: en una “relación dialéctica entre dominación colonial y emancipación”. Ahora bien, está es una relación constitutiva no sólo de los pueblos Latinoamericanos. Más que nombrar una particularidad, podemos distinguir los nodos en los que se expresa la lucha Latinoamericana. Sin duda, uno de los importantes sigue siendo el problema de la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la recuperación de los recursos naturales, y con esto, el disfrute común de los bienes sociales arrasados por las políticas neoliberales: la ,salud, la educación, etc. Aunque sean puntos nodales de la lucha latinoamericana. cada pueblo las llevará a cabo según sus particularidades históricas, políticas y culturales. Lo importante es que estamos en un escenario histórico en el que las contradicciones (esa relación dialéctica que señalas), al parecer tenderían a agudizarse, y consecuentemente con esto, las resistencias y la emergencia de organizaciones, productores de mundo e imaginarios que buscan la emancipación tienden a diversificarse y expandirse. Debemos avanzar hacia la destrucción de los espacios dominantes y construir una Latinoamérica libre del capital extranjero y de las relaciones capitalistas. 
Construimos nuestra Latino América y Chile, desde la multitud anónima. La construimos imaginando y haciendo posibles todos los espacios que nos ayuden a producir un nuevo mundo. La construimos organizándonos. La construimos no desde la política de la representación, sino desde  la potencia constituyente.


                                    



Nuestra América (Bosquejos) es, sin duda, la realización consciente de un trabajo artístico-político que busca seguir tensando las relaciones antagónicas del territorio donde vivimos, se llame Chile, Latinoamérica o mundo. Es un trabajo sumamente sensible con la esperanza cierta de poder cambiar este orden hegemónico que domina todas las esferas de nuestra vida social. Un trabajo muy lúcido en su análisis político de nuestra Latinoamérica, teatralizando cómo el capitalismo se constituyó,  por el saqueo, genocidio y dominación de las coronas españolas y portuguesas, al comienzo, hasta desentrañar cómo se han impuesto los modelos neoliberales en nuestros paises.
“...no hemos perdido, ni ellos han ganado. No hemos perdido porque aún tenemos anhelos de libertad....” resuena este texto de la obra, en nuestras convicciones deseosas de un futuro mejor. Un futuro que no podemos sentarnos a esperar a que llegue, sino a construirlo hoy día. Me parece que esa es la invitación de este trabajo teatral: Construir el mundo donde queremos vivir, sin desligarnos de la responsabilidad que aquello significa, teniendo en cuenta cuantos han caído, pero también, teniendo en cuanta cuantos se han levantado y cuantos nos seguimos levantando por encontrar “...el común, que no es ni tuyo, ni mío, sino de todos...”


La obra se presentará en el teatro de la Universidad Mayor, desde el 4 hasta el 21 de Abril, ubicada en la calle Santo Domingo 711 (Metro Bellas Artes o Plaza de Armas). Los días jueves, viernes y sábado a las 21:00 hrs y los domingos a las 20:00 hrs. Las entradas tienen un valor 4000 pesos para la entrada general y de 2000 pesos para estudiantes, adultos mayores y convenios. Teléfono reservas 2 328 18 67.
La compañía está integrada por Patricia Artés, Martín Muñoz, Cristián Lagreze, Javiera Zeme, Álvaro López, Cecilia Acuña, Alejandro Miranda, Marcela Gueny, David González, Andrea Vera y Cristian Aravena.


Benjamín Prati, miembro de Todos Trabajando.

miércoles, 23 de mayo de 2012

jueves, 17 de mayo de 2012

PANDEMIA


Esta intervención nace de un trabajo relacionado directamente con los problemas de la salud pública en Chile, pertenece a la segunda etapa de creación del colectivo, la primera fue Público número 4 (educación), ahora viene La salud.
El colectivo emergió con rabia hace un par de años, con la rabia acumulada de nuestra época, de a poco hemos ido soltándola mediante nuestra herramienta de trabajo predilecta: El teatro. Ahora, nuestras mismas ganas nos llevaron a la conclusión de tener que acercarse verdaderamente a la gente y a los espacios públicos. Creemos que ese cruce es esencial para nuestra creación, visitar, estar, acompañar, padecer en esos mismos lugares.
Esta vez, nuestros impulsos de intervenir y de educarnos nos llevo a la urgencia del  Barros Luco, un lugar desconocido por muchos de nosotros, desconocido físicamente, pero muy conocido en cuanto a su falta de humanidad y respeto con la gente que se atiende. Creemos firmemente que dimos un paso fuerte –identitario- como Coletivo Pandemia y, que esta acción de educar y de mostrar las fallas de los gobernantes, corresponde a una respuesta directa al sistema desigual y excluyente fundado en dictadura y reafirmado después por el abrazo de Aylwin, la aptitud de Madre de Bachelet  y la innumerable lista de robos y saqueos al pueblo.
El espacio público nos pertenecerá siempre, porque somos chilenos acercándonos a más chilenos,  creemos sinceramente en el ataque directo a las instituciones que violan derechos humanos y constitucionales,  creemos que nuestro colectivo si puede cambiar las cosas, creemos que podemos propagar nuestra revolución como una PANDEMIA.

A Quien y Cuando?


Reflexiones sobre el arte político o el arte como práctica política.

Por Benja Prati

Antes de pensar “a quien?”, me pregunto qué o cuál es el arte político. Para mi, todo arte es político, lo quiera o no, si habla de la contingencia histórica o actual o sobre las formas artísticas o cuenta la historia de una viuda campesina, todo arte es político, pero ¿cual es la política que valida ese arte? Las expresiones  del arte llevan consigo un “co-relato ideologico”, como lo llamó una amiga. ¿que es eso? El artista tiene una idea, que finalmente fundamenta su obra, luego, decide CÓMO hacerla, es decir,  SU FORMA. Entonces,  la forma en que decido mostrar “mi” arte es mi “co-relato ideologico”, este valida una manera de entender el arte, de ver el arte, de entender la relación de quien especta con la obra. Una forma de arte puede ser inclusiva o no, pretender convocar o no, la podemos entender todos, incluso mi abuelita de 80 años y mi sobrina de 12 (entendiendo que ellas no tiene ningún problema cognitivo) o no, en definitiva, mi “co-relato ideologico” puede pretender conservar al arte en su lugar histórico, el de las elites artisticas (las que heredan el conociemiento de la academia) y el de las elites sociales (las consumidoras de arte como un “bien cultural”), y así, validar, conciente o inconcientemente politicas conservadoras que buscan, justamente, conservarnos quietos, conservarnos espectadores, donde no soy parte de lo que veo, donde directa o indirectamente soy consumidor de arte y este, se transforma en un  fenómeno de admiración solo por su condición de arte, o puede pretender buscar salir de esos lugares, validando políticas más “movilizadoras” para generar herramientas emancipadoras para todos, que su forma no sea un obstaculo para entender su fondo, que su forma invite a accionar, no ser espectadores, sino,  a ser protagonistas; todo esto, sin llegar a adoctrinar o convencer sobre cómo es la realidad, eso sería caer en un sistema de relaciones patronal, donde unos tienen la verdad y otros deben escuchar. Ahora, ¿a quienes?, yo creo que a todos, sin escepción, entendiendo que si deseamos un cambio del sistema neo-liberal que hoy se impone, debemos estar todos los sectores sociales envueltos en la lucha. Sin embargo, no puedo ir con mi obra a un teatro  reconocido y a un espacio de la periferia de la ciudad  al mismo tiempo, entonces, me pregunto,  “¿A quienes es mas urgente mostrar el arte que practico? Personalmente, creo que es a las bases, en los sectores mas marginados, a los mas oprimidos por las practicas neoliberales, a los marginados por el  sistema educacional pinochetista (¿o bacheletista?), a los marginados del sistema de sulud, a los marginados por el sistema de pensiones, a los marginados por el transporte público (que no es público), es decir, a la mayoría, y no a la minoría burguesa o los estudiantes de arte o mis colegas, que si bien, también es necesario en algun momento unirnos en la lucha, en este momento, con estas desigualdades tan crudas, tan desumanizadoras, me parece urgente decentralizar el arte y buscar vias democratizadoras en su práctica. Evidentemente la mayoria del público de los teatros mas reconocidos, a pesar de que esten de acuerdo o no con un cambio social, los beneficia el actual orden de las cosas ¿es mas urgente ir a ellos, entonces? Creo que esta desicion, a quien y cuando, es una desicion politica de mi practica politica con el arte. Me parece que la  desicion de ir en primer lugar a una clase mas acomodada, para que ellos, como los grandes dominadores del sistema actual cambien las cosas, es esperar a que ellos lo resuelvan, para mi, es validar un sistema de relaciones paternalista, donde ellos son los padres y nosotros los hijos, entonces ellos deben “poner orden en la casa” y nosotros beneficiarnos de su historico rol de padres de esta gran familia... no sé, prefiero no sentarme a esperar a que otros  hagan lo que yo deseo hacer, eso es delegar mi responsabilidad de todo esto ¿son la clase mas adinerada, las mas beneficiada por el sistema, la que debe estar en la vanguardia de un cambio social y politico? O ¿somos nosotros, la mayoría descontenta la que debe ser protagonista de la refundacion de la sociedad?

jueves, 3 de mayo de 2012

Entrevista a Cristian Inostroza, miembro de la Asamblea de Estudiantes de Arte








“Nosotros que trabajamos con la creatividad y la imaginación tenemos una de las armas más fuertes para cambiar esta cultura que le está quedando chica a nuestro país y a la humanidad, irreversiblemente pondremos en práctica esa arma”.





Compartimos esta entrevista realizada a comienzos de este año por Patricia Artés a Cristian Inostroza, miembro de la Asamblea de Estudiantes de Arte. La reflexión circula por el accionar artístico y político de estos estudiantes que se sitúan desde la contracultura para incidir en el imaginario colectivo. 

El año recién pasado se reunieron estudiantes organizados de carreras de arte en dependencias del museo de arte contemporáneo,  señalando respecto a su conformación “la defensa del arte y la cultura frente a la elitización y los vaivenes del mercado buscando así detener su privatización sistemática”.



¿Qué implicancia artístico-política tiene esta acción en este lugar? ¿Hay algún propósito en realizar la asamblea y la declaración en una de las instituciones más emblemáticas del arte burgués?





Me gustaría que me contaras cómo fue la experiencia y relevaras algunos aspectos políticos.

•Bueno, primero que todo la declaración de nuestro blog era solo un boceto cuando ocurrió la reunión del  MAC (museo de arte contemporáneo). Nos veníamos juntando gentes de distintas escuelas de arte desde noviembre del 2010, sabíamos que venía algo importante y había que actuar. Las ideas plasmadas en el documento son el reflejo de la primera etapa de la asamblea, documento que se discute cada cierto tiempo y se seguirá replanteando siempre. Que la primera convocatoria fuese en un lugar como el MAC, concientes de su connotación, era simplemente una trampa. Sabemos lo emblemático que es el museo para el circuito, los estudiantes de arte y los artistas: sería un evento “formal” y atraería mucha más gente. Le pedimos el espacio a Francisco Brugnoli, director del museo, le explicamos el proyecto sin ocultarle nada y accedió de inmediato. Lo primero que hicimos fue crear un carnaval multidisciplinar de arte popular, tipo comparsa, que visitó todas las escuela de arte de Santiago una semana antes del evento, no convocamos a través de las redes sociales, mails masivos o métodos impersonales (de hecho no podrás encontrar a la AEEA en facebook u otro similar), hicimos un cartel  y fuimos directamente a invitar a nuestros compañeros; decidimos ir a avisarle a la gente, desde nuestro propio cuerpo, lo que estaba ocurriendo.

•El argumento de por qué hicimos la reunión en un museo como el  MAC, símbolo de la institución del arte, es por nuestra insistencia de re significar los ámbitos que nos interesan. Entrar al museo con la comparsa, llenar de ruido ese templo de paredes blancas, meternos en su sala de conferencias, entablar una reunión de 2 horas para presentar nuestro proyecto con alrededor de 250 personas y declarar lo que declaramos creemos que es un acto de resistencia. No se puede negar el circuito, no se puede negar el sistema, el está ahí, hay que tomar conciencia de él, manipularlo y si no te gusta, en coherencia construir otro.










Uno de los objetivos que se plantean es “poner en crisis los pilares que sostienen este sistema a través de una contracultura” ¿Cómo se manifiesta esta contracultura? ¿Hay una prolongación más allá de las movilizaciones estudiantiles?  ¿Cuál es su proyección en el tiempo?

•El sistema para nosotros no son edificios,  micros, gente con corbata y el dinero, es un sistema de ideas y creencias que viven en tu cabeza y que puedes desobedecer cuando tomas conciencia de las cadenas que tienes puestas y que no te habías dado cuenta que tenías, por eso la contracultura se manifiesta primero en nuestra vida. Hoy tenemos una cultura que nos arriendan, que genera periferias del pensamiento, ultra racionalista, competitiva y consumista, que está al servicio del mercado y la mantención de unos pocos dominando al resto, nosotros la sentimos ajena, optamos por actuar en coherencia con el mundo en que queremos vivir y lamentablemente está lejos de ser el que hoy pisamos. Somos contracultura porque resistimos a esta forma de ver el mundo, promovemos un mundo al servicio de las necesidades de nuestro pueblo, de la emancipación del ser humano, donde la imaginación y la creatividad estén al mismo nivel que la razón y las matemáticas, (que quede claro que no estamos contra el racionalismo, sino contra el monopolio racionalista de las formas de conocimiento, que radicaliza al racionalismo hasta convertirlo en un modo de autoritarismo mental), hoy somos un intento de eso, impregnamos de esto  todas nuestra acciones, es un proceso personal y colectivo que va tomando cuerpo con el tiempo, no es fácil cambiar la mente.


•Con respecto a las  movilizaciones nosotros sabíamos que había una energía preparada para el 2011, debutamos con los carnavales para la convocatoria y en las manifestaciones ambientalistas. Comenzaron las movilizaciones estudiantiles y nuestro aporte fue re significar la protesta. Las marchas estaban teñidas por la tradición heredada de los 80´s y 90´s  incluyendo una carga estética muy fuerte para la ciudadanía y teníamos que romper con eso. Llevamos el carnaval a la marcha: baile, música y colores. Repelíamos los chorros del guanaco con paraguas que decían educación gratuita como acto poético, tocábamos diferentes instrumentos estridentemente frente a la moneda, mendigábamos dinero con vasos impresos con los logos de los bancos, etc. Algunos rechazaron esto, nos escupían o nos gritaban “mucha fiesta, poca protesta”, pero que después se volvió la celebración por recuperar las calles, en cada marcha se veían carros gigantes, colores, bailes, etc. Eso fue una etapa.

•Nosotros seguiremos con el tema educacional, pero creo que nuestro trabajo hoy es identificar la red de grupos que hoy son  contracultura, además estamos en una etapa de reflexión, replanteándonos nuestra declaración de principios y planeado una nueva convocatoria para hacer crecer nuestra acción en conjunto con otros que necesitan un ámbito para luchar y a quienes nuestros métodos les hacen sentido.









Dicen “… incidir en el imaginario colectivo” ¿construir un nuevo imaginario que se proyecte en el cambio de este mundo por otro libre y justo para todos?  

•Hoy la publicidad crea los imaginarios de nuestra sociedad y los artistas con suerte inciden sólo en una parte, en un pequeño y cerrado grupo. Estamos en un momento de nuestra historia donde no podemos ser indiferentes y quedarnos a mirar como los otros roles liberadores se juegan el futuro y multiplican los números críticos de personas que quieren la evolución. Nosotros que trabajamos con la creatividad y la imaginación tenemos una de las armas más fuertes para cambiar esta cultura que le está quedando chica a nuestro país y a la humanidad,  irreversiblemente pondremos en práctica esa arma.

•Nosotros no hablamos de libertad porque es un concepto muy manoseado y abstracto, nosotros hablamos de  emancipación porque creemos en la autonomía sobre la autoridad, de liberación como el caminante que se libera del camino cuando se acerca a su destino, elevación de la conciencia y revolución espiritual, porque sospechamos que para perpetuar los cambios se necesitan cambios internos en la especie humana, trascendentales, que se marcan a fuego en la experiencia coherente y hacia el mundo.










Veo diferencias formales en sus intervenciones, me refiero a los procedimientos y por consecuencia a la crítica a la estructura dominante, ¿Tienen discusiones sobre los procedimientos artísticos? ¿Esto también tiene relación con la construcción de imaginario?

•Nosotros nos sentamos en círculo y discutimos las ideas, los  procedimientos  y cómo queremos afectar a la gente; discutimos mucho sobre el "qué" y el "cómo", de hecho, de ahí van saliendo insumos para modelar siempre lo que pensamos, siempre con apertura ponemos en crisis los conceptos y nos vamos persuadiendo. El imaginario va y viene, es afectado por muchos estímulos y los que tienen el poder invierten millones de vidas en controlarlo y modelarlo a su voluntad, pero con el tiempo la gente ha ido despertando y se ha vuelto consiente de estos métodos de control, ahí entramos nosotros apostando a que un cambio se transforme en fuerza colectiva y vaya transformando el espacio cultural actual.






¿Pueden establecer algunas diferencias, artístico-políticas- entre su que hacer y el de las acciones como el thriller masivo, o el vídeo de Grease brillantina por la educación?

•No tenemos nada en contra de esas manifestaciones, ellas cumplieron su misión de poner en la mesa el tema del conflicto educacional, llegando a gente que por ningún motivo saldría a la calle a marchar y que simpatiza con estas cosas, pero creemos que eso también evidencia lo televisada que es nuestra cultura, el show y la entretención están incrustadas en nuestro imaginario y terminan por ser los mecanismos más simples para llamar la atención, nosotros nos desmarcamos de estas intervenciones porque no creemos que con ellas podríamos incidir en los cambios culturales profundos que aspiramos, ellas tienen un carácter publicitario para las demandas del movimiento estudiantil y nosotros, en otra vereda, buscamos la experiencia que logre abrir conciencias y modificar conductas. Recuerdo una acción en que nos pusimos unas bolsas de género en la cabeza tratando de simular la estética del torturado, con cables nos amarramos televisores al cuello y salimos a caminar por la ciudad arrastrándolos, la imagen era impactante, el sonido aterraba, las personas se nos acercaban agitadas a preguntar ¿Qué significa esto? u otros gritaban: ¡Por fin se dieron cuenta! El arte no es un medio de comunicación convencional, entra colado por ahí o por allá, no queremos sólo llamar la atención o generar un hito pop de las manifestaciones, queremos vivir en carne propia y hacer vivir a otros una experiencia estética que modifique y atente contra el sistema que nos han insertado en la cabeza desde que nacimos.










Se declaran un movimiento no violento. Este enunciado se ha puesto en crisis en las manifestaciones mismas, me refiero a la represión que sufren los manifestantes y,  por lo que he visto, ustedes no han sido la excepción. ¿Se refieren con esto, por ejemplo, que en las manifestaciones no serán violentos?  ¿Es un asunto de principios o de estrategia? ¿Qué opinión tienen de quién cree en la vía violenta para la desarticulación de el sistema dominante?
• Nosotros definimos violencia como la imposición de un punto de vista a otro y bajo ese prisma, no estamos de ningún modo en contra de lo que creen en el modo violento de defender sus derechos que previamente han sido violados. Tenemos conciencia de las manifestaciones de violencia física tienen su origen en una violencia más grosera que nos termina condenando a un profundo sistema de diferencias sociales y dominación, nosotros simplemente cuestionamos el método violento por un tema de coherencia con el mundo en que aspiramos vivir, nosotros pretendemos que nuestra acción refleje ese mundo, hasta el momento nos ha costado mucho disociar el fin con la forma, no somos por ningún motivo pacifistas ni tampoco negamos que tenemos una cuota de rabia y que la violencia se nos ha pasado por la mente a muchos de este grupo, pero hasta el momento creemos que no podemos diferenciar el método de lucha con el fin, queremos vivir hoy ese mundo que aspiramos y nuestros métodos tienen que reflejar esa aspiración. 
Además también cuestionamos qué tan desobedientes son las piedras y las molotov, el estado, que protege al capital, te tira sus perros (policía), te enmarca un lugar de conflicto, mientras ellos impunemente disfrutan de su forma de estar en el mundo, cómoda y dominante, nosotros nos hemos acercado a la desobediencia civil histórica y la no cooperación, metodologías que nos han hecho sentido no solo por su efectividad, si no porque nos deja un registro profundo de coherencia y nos hace sentido a la hora de practicarla y hacerlas propias, es un camino que hemos querido desarrollar, pero reconocemos legítima la forma violenta que nuestros compañeros libremente han elegido en este contexto de conflicto.





¿En qué están ahora? ¿Hay planes para el 2012?
¿Cuáles son las últimas obras que hicieron?

•Estamos en un momento de reflexión colectiva, nos juntamos semanalmente a evaluar lo que hemos aprendido este año y a cuestionar nuestras ideas, así editamos nuestra declaración de principios, ordenamos la casa para terminar haciendo una nueva convocatoria en el mes de abril del 2012. Nuestros planes son identificar la red de grupos y organizaciones que están ocupando el arte como herramienta de lucha y crear coordinación conjunta, volcarnos a las acciones y evolucionar en relación a lo que hemos hecho hasta ahora. Con respecto a las últimas obras hemos dejado este último tiempo la performance, para aplicarnos en las paredes de Santiago, la última obra fue una serie de pegatinas en serigrafía, que pegamos en muchas partes de Santiago, consta de una fotografía de una paloma muerta (citando a la paloma de la esperanza de las brigadas muralistas en dictadura, en especial a la Brigada Ramona Parra), que en cada una de ellas tiene escrita una palabra, como libertad, justicia, educación, igualdad, salud, etc.