2013


DESDE EL ARTE Y LA CULTURA

TOD@S TRABAJANDO POR UNA


ASAMBLEA CONSTITUYENTE

NUEVA CONSTITUCIÓN

viernes, 19 de noviembre de 2010

Introducción al Teatro Político en Argentina


por Marta Mariasole Raimondi


El teatro, en tanto actividad escénica que se desarrolla a través de la relación entre actores y público, es un acontecimiento público por excelencia. Manifestación artística que representa la vida del hombre, su manera de percibirse y de percibir el mundo que lo rodea, el teatro es una expresión de la cultura de una sociedad y de su manera de relacionarse con la realidad. Hablar de ‘teatro político’ en relación a una actividad artística, estructuralmente tan dependiente del contexto social, resulta ser un verdadero desafió epistemológico. Sin embargo la noción de “teatro político” tiene un origen reconocido en los acontecimientos artísticos que tuvieron lugar durante el siglo XX a partir de autores como Erwin Piscator (1893-1966) y Bertolt Brecht (1898-1956). Estos autores concibieron al teatro como un mediador capaz de posibilitar un análisis de corte histórico y sociopolítico. Tanto Piscator como Brecht se convirtieron en un punto de referencia para todas las experiencias de teatro político que tuvieron lugar en lo sucesivo, especialmente durante el renacimiento cultural que se dio durante las luchas ideológicas de los años 60. En este período surgirán los trabajos del Living Theatre en Estados Unidos y el Teatro del Oprimido en Brasil. Ambos fenómenos sirvieron de evidencia de las “corrientes” de teatro político que se expandieron por fuera de Europa, tanto como instrumento de reivindicación política como forma de expresión del malestar social.
Esta tendencia fue evolucionando y diversificándose en las décadas posteriores, dando lugar a distintas expresiones que en general estuvieron en consonancia con las transformaciones del contexto social e histórico en el cual se generaban. En tanto fenómeno artístico, generalmente relacionado a una ideología de izquierda, hablar de ‘teatro político’ hoy en día, se vuelve un desafío complejo. En este marco, el propósito del presente artículo es analizar ciertas expresiones teatrales de los años sucesivos a la última dictadura argentina (1976-83), buscando explicar cómo el teatro pudo representar una herramienta política en dicho país.
Durante la investigación realizada en Buenos Aires -de septiembre a diciembre del 2006- me he interesado especialmente por las manifestaciones teatrales que se generaron en particular a partir de la crisis económica del 2001. Los interrogantes que movilizaron su estudio y que fundamentan este artículo son las siguientes: ¿Qué forma de expresión asumió el teatro en situaciones de crisis socio-política bajo una democracia?, ¿Qué tipo de prácticas políticas logran expresar estos teatros? En este sentido, nuestro artículo trata al teatro como manifestación artística capaz de develar, entre otras, las relaciones sociales, las dinámicas del poder, las prácticas políticas.


lunes, 13 de septiembre de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010


Entrevista en el diario EL CIUDADANO a la compañía TEATRO PÚBLICO a propósito de la temporada de su tercera obra CELEBRACIÓN.

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domingo, 22 de agosto de 2010


La maldicion de la Independencia. (I parte)
Por David Arancibia.

Mi hermano alguna vez me comentó que muchos de los hechos ocurridos este año responden a la maldición del Bicentenario. Yo creo más bien es la maldición dejada por nuestros padres de la patria, y quienes forjaron hace 200 años el cabildo abierto también conocido como Primera Junta (Uh que miedo!) Nacional de Gobierno un dia 18 de septiembre de 1810. Una patria forjada por generales, aristocratas, traiciones, muertes y robos.

Ahora entiendan ustedes porque la historia de Chile se ha escrito como se ha escrito.Ahora bien, que es lo que ha pasado este año:

Tenemos un presidente de Derecha (que apoyó la dictadura de 1973, se hizo rico gracias a ella, y es el principal exponente de la instalación del sistema neoliberal en nuestro país, fuera de otros ilícitos más) tuvimos un terremoto de gran magnitud, y ahora tenemos en el norte a mineros atrapados en una mina. Solo por nombrar algunos de los hechos que han marcado la maldición este año.

Pero mi pregunta recaba también cien años atrás en el tiempo, y ha de saber usted que quien gobernaba en 1910 era del Partido Nacional, analógicamente al de ahora que es de Renovación Nacional, que no es lo mismo pero es igual.El presidente aquel era Pedro Montt quien es responsable de las principales matanzas obreras de aquellos tiempos, el cual lamentablemente no logró terminar su mandato porque se murió de arterosclorosis y arritmia cardíaca. Le sucedió su ministro del interior Elias Fernandez Albano quien también murió de enfermedad. Luego le sucedió Emiliano Figueroa por nombramiento de la camara, y finalmente designado por liberales y conservadores entró a gobernar Ramón Barros Luco acreedor de su nombre a un tradicional Sandwich. Notese que su excelencia de ese entonces había participado de la "junta" (que temible palabra) en Iquique en 1981 que se alzaría en contra del gobierno de Balmaceda, y luego de eso volvió como si nada a sentarse en un sillón de la cámara como si nada importase. Bueno, como suele suceder en este país, y no tan solo de parte de un bando, sino que de todos.Estos son los primeros datillos historicos que de antemano supongo todos sabemos, pero que a veces es bueno recordar. Pronto se vienen más datos. Si usted quiere compartir más datos acerca de la Maldición de la Independencia por favor hágalo.(Continuará...)

sábado, 7 de agosto de 2010

LA DEMOCRACIA PERDIDA QUE EL TEATRO PRETENDIÓ BUSCAR.

Texto escrito a propósito de la presentación de la obra I (indios), quinta parte y finalización del proyecto PENTALOGÍA FRAGMENTADA DEL BICENTENARIO, de Teatro Versión Oficial.


¿Vivir en Chile puede ser un verdadero castigo?

Esa fue la pregunta con que iniciamos hace 5 años nuestro proyecto. La respuesta al llevar a escena nuestra quinta obra I (indios) es sí lo es. Categóricamente lo decimos. Nos encontramos en nuestro recorrido con un país a medias, manejado por una coalición que nos inyectó anestesia en nuestra memoria, que apuntó con el dedo a los militares al mismo tiempo que creaba una oficina de inteligencia que aniquiló a los que resistieron en el país y los hicieron llegar al poder. Traición de Aylwin, Frei, Lagos y todos los que estuvieron 20 años mintiéndonos y de quienes es la responsabilidad que hoy nos gobierne la derecha mercantil. Nos encontramos con un ejército carente de héroes, que rememora derrotas y organiza desfiles de escolares para rendir culto a traidores que señalaron a su igual como enemigo, persiguiéndolo, acorralándolo y asesinándolo. Entramos en la intimidad del ciudadano para descubrir su rabia contra el sistema y sus gobernantes; embriagándonos del deseo de legítima venganza que aflora al leer las noticias, ver la televisión y ser testigos de la desgracia que habita en los ojos y almas de nuestros iguales, aquellos descendientes de nuestro habitante originario, el marginado; a quien se menosprecia por ser indio, roto, pobre o moreno. Esa es nuestra radiografía, esa que partió con el testimonio de una delatora de la dictadura y que nos abrió el botón de la rebeldía; esa que nos convirtió en adultos con almas grises, descreídos de un país burgués con ganas de parecer proletario, un país fracturado con ganas de ser uno solo. Esta es la democracia por la que muchos chilenos perdieron la vida. Democracia de mierda. Feliz Bicentenada.

Jesús Urqueta / Víctor Montero

Teatro Versión Oficial.


lunes, 2 de agosto de 2010

MALTRATO POLICIACO Y AMENAZAS


Estimados amigos:

Mi nombre es Simón Andrés Palominos Mandiola, RUN 15.566.586-6. Soy sociólogo, titulado en la Universidad de Chile, y me dedico a temas de estudios culturales, gestión cultural y estratificación social; trabajo en la misma Universidad y en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. No tengo afiliación política; sin embargo, mis convicciones políticas son abiertamente de izquierda. Jamás me he visto envuelto en actividades ilícitas de ningún tipo; y a pesar de ser decididamente crítico del manejo político, social y económico de nuestro país, tengo un marcado sentimiento y afinidad. Nací en dictadura, en una familia de estrato socioeconómico medio-bajo, y a partir de mi formación y mis convicciones he comprometido mi vida a contribuir para hacer de Chile un país igualitario y democrático, con énfasis en los sectores no sólo vulnerables, sino efectivamente vulnerados de nuestra sociedad.

El día sábado 19 de junio de 2010 , alrededor de las 16:30 horas, salí junto a Valentina Terra Polanco de mi domicilio, ubicado en calle Andes N° 2168, comuna de Santiago, en dirección al supermercado ubicado en calle Ricardo Cumming esquina Compañía; un trayecto de cerca de diez minutos por las calles de mi barrio, en Santiago Centro.


Al regresar por la misma plaza observamos que un grupo de aproximadamente 6 carabineros agredía a un par de indigentes cerca de los vehículos policiales, aparentemente para llevarlos detenidos. Las personas estaban en deplorable estado de ebriedad y no oponían resistencia alguna a la acción policial; no obstante, eran agresiva y arrogantemente golpeados e insultados por los carabineros.


El abierto acto de violencia nos indignó, y mi reacción natural fue tomar mi celular y registrar el evento con la cámara digital incorporada, a una distancia de al menos 30 metros. Los carabineros, al percatarse de mi registro, agresivamente se abalanzaron sobre mí. Un carabinero me gritó “y tú que creí que estai haciendo?”, solo atiné a responder “un acto ciudadano”. Sin ninguna otra palabra de su parte o de la mía (ya que, fuera de insultarme, no me pidieron identificación ni nada que respondiese a un procedimiento regular) me redujeron, golpearon, quitaron el celular, esposaron, y arrastraron hasta el vehículo policial. Pude observar por la ventana que un carabinero (que logré identificar por sus distintivos como el Subteniente Hormazábal) manipulaba insistentemente mi celular; imagino que con la intención de deshacerse de la evidencia registrada en él.


Luego de aproximadamente 40 minutos, fui llevado a la Tercera Comisaría de Santiago. Fui encerrado, aún esposado, con los detenidos ya mencionados. Luego de aproximadamente media hora se me retiraron las esposas, y el carabinero que me agredió procedió a informarme de manera poco clara las acusaciones en mi contra: el supuesto “delito” (como se me indicó) de fotografiar en la vía pública a carabineros, oponerme a identificarme y obstrucción a la acción policial. Fue mi oportunidad de identificar claramente al agresor quien me golpeó durante la detención; se trata de un conocido de El Ciudadano: el Cabo Primero Bustamante.


Continuando con los insultos, el Cabo Primero se dio el lujo de intentar articular un discurso en contra de los grupos de izquierda, me aclaró explícitamente que tenía un problema personal conmigo, y finalmente dijo que si yo continuaba tomando fotos, mi madre y mi hermana pagarían las consecuencias. Esta última frase me dejó helado, pues la entiendo claramente como una amenaza: el Cabo Bustamante, supuestamente encargado de proteger la seguridad mía, de mis seres queridos, y de la ciudadanía en general, que maneja información privilegiada sobre mi domicilio y el de mi familia, y que además tiene un acceso “legítimo” a ejercer fuerza física; sobre la base de un acto determinado (el filmar un acto de violencia excesiva) es capaz no sólo de detenerme de manera irregular y de levantar falsos cargos en mi contra (rehusarme a dar mi identificación y obstruir la acción policial; algo bastante difícil encontrándome a más de 30 metros de distancia) sino que además me amedrenta poniendo en juego el bienestar de las personas que amo.


Seguí detenido hasta casi las 23:00 horas, momento en que se me devolvió el dinero que llevaba, mis anteojos ópticos (que me fueron requisados), mis cordones y mi manojo de llaves. Mi celular, en tanto, fue retenido, informándoseme que sería enviado a Fiscalía.


Al leer la relación de los hechos que figura en mi causa, pude ver que los eventos consignados son –en lo que respecta a mi participación- absolutamente ficticios. Se indica falsamente que fui detenido en la intersección de las calles Santo Domingo con Rafael Sotomayor, en plena Plaza Yungay. Como ya he dicho, fui detenido en la Plaza Panamá, específicamente en la esquina de las calles Delfina con Martínez de Rozas, apenas a dos cuadras de mi domicilio. Es absurdo que, viniendo del supermercado, me desviase tantas cuadras para obstruir la acción policial, pues la distancia entre un lugar y el otro supera las 10 cuadras. Asimismo, se argumenta que –a pesar de lo dicho durante mi detención- se me capturó por no identificarme, cosa que es falsa, como seguramente se encuentra registrado en la grabación de mi teléfono.


Al momento de ocurridos los hechos desconocía que el grabar a Carabineros cometiendo un acto de violencia fuese algo ilegal; sin embargo, de haberlo sabido, de todas maneras hubiese levantado un reclamo formal y seguido las acciones legales correspondientes por los canales establecidos. Reconozco, por tanto, que grabé intencionalmente la agresión de Carabineros. No obstante, toda la cadena de eventos por los que se me imputa posteriormente es absolutamente falsa. Asimismo, si bien no es mi rol juzgar la inocencia de los indigentes, eso no exculpa a los efectivos policiales por los actos de violencia cometidos contra ellos y especialmente contra mi persona.


Manifiesto desde ya mi decisión de comunicar a medios de prensa lo sucedido, y participar activamente en acciones judiciales destinadas a:


1) Restablecer mis derechos fundamentales.

2) Sancionar las acciones irregulares del equipo liderado por el Subteniente Hormazábal (a quien entiendo como el oficial a cargo de los actos de violencia y de mi detención).

3) Denunciar ante la justicia las agresiones y amenazas cometidas por el Cabo Primero Bustamante contra mi persona y mis familiares.

Espero me ayuden a difundir el hecho, y les cuento que pueden contar conmigo para lo que requieran.

Saludos fraternos

Simón Palominos

domingo, 20 de junio de 2010

LONGUEIRA !!!!!!!! tenías razón....


Estas última semanas se ha generado un conflicto entre el gobierno y la ahora opositora Concertación debido a la autoría intelectual de las propuestas expuestas por Piñera este pasado 21 de Mayo. Frente a esta polémica varios integrantes del Senado y la Cámara de Diputado han expuesto sus puntos de vista. Entre ellos nuestro querido Longueira (sí, el de "la tenís corteira") expuso una impresión de una lucidez inusitada para el personaje: él no comprendía por qué la Concertación acusaba al gobierno de “continuista” cuando, dijo, “ellos gobernaron durante 18 años como un gobierno de derecha, entonces es natural que seamos continuistas”. Brillante Longueira. Lo dijimos una y otra vez durante la campaña presidencial, invitando a votar nulo dado que los dos candidatos representaban los mismos intereses, los intereses de las transnacionales y los grandes grupos económicos nacionales, es decir los intereses de los ricos de Chile y de todo el mundo. Lo dijimos una y otra vez, y sin embargo gran parte de los que desean un cambio profundo y real para Chile insistieron en establecer una diferencia entre ambos candidatos, como si de verdad creyeran en la existencia de un mal menor, cuando el mal es uno solo, y lo sustentan tanto la Alianza como la Concertación: el modelo político y económico bajo los cuales desarrollamos nuestras relaciones personales y sociales.

Nuestros compañeros trabajadores del arte y la cultura que temían que el gobierno de Piñera perjudicaría el “enorme” desarrollo del arte y la cultura impulsado por la Concertación pueden estar tranquilos, hasta aquí no ha cambiado nada, y es lógico, si los gobiernos anteriores concibieron y desarrollaron arte y cultura de mercado como lo hicieron con la salud, la educación o las relaciones laborales es normal que la Alianza continúe con esas políticas, pues son las correctas para el modelo económico que todos ellos, juntos como hermanos, han desarrollado. El único peligro real es que la Alianza tenga la capacidad y el descaro que la Concertación no tuvo para profundizar y radicalizar la condición mercantil del arte y de nuestro patrimonio cultural.

El nuevo Centro Cultural Gabriela Mistral será una de las estrellas en el mes de la Celebración y los protagonistas de este evento, los llamados a engalanar con sus creaciones la fiesta, seguramente serán los mismos que le han dado vida al “crecimiento” de la actividad artística durante los gobiernos de la Concertación y el público seguirá “bajando” a ver los espectáculos al centro de Santiago, a no ser que opten por una de las numerosas salas que se van instalando en el “barrio alto”. Quizá debieron construir el Gabriela Mistral en Vitacura.

Longueira nos ha dado una lección de lucidez política. Espero que ilumine el camino hacia la convicción de que es urgente crear un frente amplio de individuos, partidos y agrupaciones sociales que trabajen juntos para generar un cambio de Constitución que nos permita optar democráticamente a fórmulas de Gobierno que protejan los intereses populares y no los intereses de los bicentenarios depredadores de nuestro país.

Pedro V.