2013


DESDE EL ARTE Y LA CULTURA

TOD@S TRABAJANDO POR UNA


ASAMBLEA CONSTITUYENTE

NUEVA CONSTITUCIÓN

martes, 18 de agosto de 2009

LA EXTRAÑA MUERTE DE MICHAEL JACKSON, LA PROLIFERANTE DIFUSION DE SU BAILE Y MUSICA “POP” EXPRESAN LA DECANDECIA DEL ARTE Y LA ESTETICA BURGUESAS


I

Higinio Polo en un artículo acerca de la manipulación del arte, de la pintura “expresionista abstracta” representada por los pintores Pollock, Doblieb, De Kooning, narra que, tras la Segunda Guerra Mundial, el imperialismo norteamericano trasladó, desechando el arte burgués, democrático y antifascista, que, para entonces estaba centrado en París, alrededor de pintores como Picasso y Matisse, a Nueva York, invirtiendo en el fomento del arte abstracto “expresionista” millones de dólares.

A través de “especialistas del arte” de la CIA el imperialismo yanqui le dio impulso a las “Galerías” -superando los Salones criticados por Manet-, convirtiéndolas en centros de exposición del arte-mercancía, promovido por las grandes cadenas de propaganda mediáticas.

En política -asevera el crítico- el imperialismo yanqui a través de los Presidentes Harry Truman y Dwight Eisenhower, ignorantes de arte, promovían a esta pintura calificándola de “arte libre” estigmatizando el arte realista -donde los protagonistas eran los trabajadores- creado en la sociedad socialista de la URSS, colocándole el membrete de “arte sometido al control político del Estado y del partido”.

II

En realidad el “expresionismo abstracto” fue el germen del arte difuso de los rascacielos -dentro del cual se parapeta el capital financiero- bajo cuyos colores y formas se diluye la realidad de la sociedad de clases norteamericana y la lucha de clases; donde se invisibiliza a los obreros calificados y no- calificados, a las clases trabajadoras de la fábrica y el campo, a las nacionalidades indígenas, al pueblo negro y se mimetiza y oculta la dominación del capital financiero. (Algunas de cuyas cabezas han aflorado, ahora, con motivo de la profunda crisis cíclica, de sobreproducción, que se expresa en la quiebra de la General Motors, pero que brota, solo, como una crisis del dólar, cuando es su reflejo).

El “expresionismo abstracto” fue promovido y financiado para afirmar el poder del imperialismo yanqui en el mundo utilizando la pintura abstracta como medio de alienación de las masas para sostener espiritualmente al sistema capitalista convirtiendo sugestivamente al arte en mercancía, enriqueciendo a los artistas manipulados por la CIA.

Este crítico del arte burgués precisaba que, en esa coyuntura, dejando atrás el mecenazgo feudal, se rubrica la conversión del arte en instrumento de las galerías, elevando a éste en arte para el consumo del público, arte pagado por el imperialismo, el mismo que se elabora generando corrientes de opinión pública burguesa a través de la manipulación de los medios de comunicación masiva.

Para lograrlo, se captan los gustos artísticos del consumidor, sus apetencias artísticas, ya instauradas en el espíritu construido entre los jóvenes por el ambiente que crea el ilusorio mercado capitalista.

III

Ese fenómeno adquiere una connotación más formidable, potente y acelerada en la música y el baile, utilizando al cine, primero, y luego a la televisión; ahora es un fenómeno infinitamente más rápido dado el impacto que, en el desarrollo de los medios de comunicación masiva, ha generado la Revolución Tecnológica, pero la metodología básica, solo se ha perfeccionado, sus pasos son los mismos: Tras la valoración, inicial, del producto artístico lanzado, las grandes empresas del espectáculo masivo, re-lanzan al consumidor esos productos artísticos y hacen el rastreo, el monitoreo de los resultados del lanzamiento de aquellos captando así el impacto que esos productos artísticos generan entre las masas, al estimular, desde nuevas formas y contenidos, sus gustos musicales, pictóricos, dancísticos, artísticos en general, ya creados por el arte burgués de consumo.

Tras captar los resultados del lanzamiento de esos patrones, de esos prototipos y arquetipos creados y difundidos, promovidos por la propaganda mediática capitalista, seleccionan aquellos -los que han provocado el mayor impacto- y atrapan en las redes del mercado de consumo a la juventud, a las masas; el resultado final es la venta, la adquisición masiva de los productos artísticos que “han pegado” en el mercado del espectáculo de masas.

La promoción, en grandes escenarios llenos hasta el tope, de las canciones y sus ritmos, y de los artistas que han ganado los “discos de platino”, corrobora el éxito de las empresas del espectáculo masivo, y, desde luego, asegura sus millonarias ganancias logradas con la afluencia de la juventud a dichos espectáculos y con la venta del producto artístico promocionado a través de todos los medios de comunicación masiva modernos.

Proceden, con la música y las artes en general, creando la necesidad de un arte basado en la manipulación de los gustos y apetencias artísticas creados por las masivas empresas del espectáculo entre las masas, igual como lo hacen las grandes cadenas de alimentos con las hamburguesas y los “hot-dogs”.

IV

El fenómeno del pop- art, en la pintura, adquiere una eclosión en la música pop -antirrealistas ambos-, cuyos ritmos, sugestivas cadencias romántico- eróticas, erosionan la sensibilidad de la juventud inmersa en el ambiente creado por los valores artísticos del capitalismo.

De este modo introducen a las masas en el caótico y alienante mundo de la música, la danza, del arte decadente burgués, beneficiándose a la vez de los opíparos capitales que producen las grandes empresas del espectáculo como Sony Music, Warner, etcétera; por esta vía logran, además, otro objetivo: embellecer al sistema capitalista ocultando las causas de la crisis y mimetizando sus efectos entre los pueblos, entre la juventud.

Por ejemplo, la reciente quiebra del “gigante” de la automovilística norteamericana, General Motors, así como los sucesos del golpe militar en Honduras han sido disminuidos a través de la atosigante y masiva difusión de videos enajenantes -como “Thriller”- de Michael Jackson, el artista de la música “pop” y por la difusión masiva de los detalles de su vida artística, de su sorpresiva y fulminante muerte a los 50 años, y de sus últimos ensayos previos a la gira mundial que preparaba.

V

Con la reciente, y extraña, muerte de Michael Jackson, elevado a la categoría de “Rey del Pop”, se han develado también las circunstancias en que fue encontrado muerto, en su baño, por Priscila Presley, su ex-esposa, al cantante de rock, Elvis Presley; ciertos objetivos comentaristas de arte han destacado como, en el caso de Michael Jakcson, los masivos medios de comunicación y las grandes empresas disqueras y de videos como Sony Music, han aprovechado su deceso para realizar una suculenta promoción de sus discos y videos entre sus “fans” absorbiendo multimillonarias ganancias; su muerte, el llanto de sus familiares, las palabras envueltas en lágrimas de uno de sus hijos, menor de edad, y hasta las declaraciones de uno de los niños con cuyos padres se negoció el silencio en 20 millones de dólares para que no se hiciera un escándalo respecto de las denuncias de pedofilia de las que fue acusado realizaba en el parque del “Nunca Jamás”, construido por él, bajo el influjo de la figura mítica de Peter Pan, a través de la cual evadió su infancia de penurias y presiones psicológicas; todo este andamiaje mediático ha servido para acrecentar las multimillonarias ganancias de las multinacionales del espectáculo de masas en miles de millones de dólares y en euros, como ocurriera tras la muerte de Elvis Presley que, además, a raíz de ésta y de las llorosas memorias de miles de jóvenes se editaron no solo discos y videos, sino camisetas, juguetes, monigotes, carteles, fotografías, etcétera, con los cuales las grandes empresas capitalistas convirtieron la imagen de Presley en un ícono mundial entre la juventud envuelta en los ritmos y canciones melódicas, empalagosas, sugestivas en torno de los temas del amor romántico, sensual, erótico, brotado de sus movimientos, de su voz, de sus ojos lánguidos, utilizándola para engordar sus millonarias cuentas bancarias.

Bajo otras circunstancias y en otras niveles, ahora, en el período de la revolución tecnológica, monitoreando a escala mundial la TV, el TV Cable, Internet, los IPOD, DVDs, DCRs, toda la gama de medios e instrumentos digitales que el imperialismo y las grandes empresas multinacionales del espectáculo de masas hacen uso para alienar a la juventud y enriquecerse a costa de aquella enajenación que concita a lo jóvenes a introducirse en un individualismo que luego los envuelve en la descomposición social, en la degeneración sexual, la drogadicción, en el quemeimportismo frente a los profundos problemas sociales derivados del cierre de empresas generados por el capitalismo que recientemente ha echado a miles de trabajadores de las empresas en los Estados Unidos, en Europa, etcétera, la imagen del talentoso Michael Jackson moviendo sus pies, sus caderas, cantando rítmica o sensualmente, le han servido al imperialismo, a la par que para acrecentar millonarias ganancias manipulando hábilmente su muerte, para alienar a la juventud y a los pueblos del mundo.

VI

Desde niño, presionado por su padre para salir de la miseria en que estaba envuelta su familia proveniente de los hogares humildes de raíces esclavistas negras, Michael Jackson, como muchos artistas negros de relieve y calidad, (Louis Armstrong, Ray Charles) mostró su riquísima calidad artística como bailarín, cantante, creador, intérprete, músico y compositor; aunque artificialmente elevado a la calidad de “genio” por la volatinera propaganda de los transnacionales de la música, Jackson fue un gran artista, solo que fue utilizado para apuntalar al sistema capitalista a través del crepitante ritmo de la música pop que lo enriqueció y lo destruyó como ser humano al envolverlo en su individual y personalista imagen mítica, en ese mundo alucinante en el que introducen a la mayoría de los artistas de la burguesía el sistema perfeccionado del mercado del arte burgués bajo cuyas circunstancias murió para convertirse en otro producto explotado por dichas grandes cadenas musicales y artísticas del espectáculo capitalista de masas.

Envuelto en ese mundo alienado de los problemas y la vida de la gente pobre, de su propio pueblo originario negro, Jackson murió. Aunque sensible a esas raíces realizó esfuerzos para tocar algunos de esos fenómenos en sus videos como lo hizo en las favelas de Brasil con temas musicales creados por él, ésta era solo una visión mesiánica nacida del deseo de sacarlos de la miseria por un camino que a la mayoría de los niños de las barriadas pobres, de los cinturones de miseria urbanos, les está vedado, pues la mayoría no pueden salir de esa situación de pobreza por medio de ningún Mesías, sino, apoyándose en sus propias fuerzas, alzarse a la conquista de su emancipación como clases oprimidas por el capitalismo a través de la revolución social, único medio de liberarse de la explotación y opresión generada por la acumulación de la riqueza producida por los trabajadores y concentrada injustamente en las manos de un puñado de usufructuantes de la misma, los dueños de las trasnacionales, de los monopolios de los países imperialistas, y de las oligarquías criollas en los países dependientes; y, en este caso, de las empresas del espectáculo masivo y alienador que domina el mundo capitalista.

Los sueños de la mayoría de niños negros, mulatos, indígenas, mestizos, de enriquecerse y ser figuras al ver la fama, el enriquecimiento de artistas como Jackson, Presley, lanzados al estrellato del espectáculo de masas es ilusorio y ocurre, también, a través de las grandes cadenas televisivas y de los monopolios del deporte capitalista de masas, el fútbol, que manipula las imágenes de jugadores estrellas como Cristiano Ronaldo, Nesy, Antonio Valencia, Benítez y otros artistas del balompié envueltos en la ronda del espectáculo, de la fama y los millones de dólares y euros que invierten las grandes empresas del futbol las cuales exprimen el jugo al arte, la potencia y la magia que crean, durante sus años mozos, estos artistas del football surgidos en las canchas de polvo de los barrios pobres gambeteando una pelota usada.

Simplemente para la gran mayoría de los niños pobres, ese “milagro” no ocurre, pero los envuelve emocionalmente y físicamente en las alienantes redes creadas por las multinacionales de los espectáculos de masas que fomentan, tanto al arte burgués como al fútbol espectáculo y hacen de estos talentosos artistas mercancías para su enriquecimiento, manipulando sus dotes artísticas, su talento creador brotado de las canteras populares.

VII

En realidad, tanto la vida, especialmente los últimos años y días de las vidas de Michael Jackson como de Elvis Presley muestran la decadencia moral, ética, del sistema capitalista que manipula, destruye las vidas de quienes poseen talento artístico, al envolverlos en ese mundo ficticio, enriquecerlos y alienarlos, como ocurre con Jim Morrison el talento creativo del rock de los años 70, o con Kurt Kubain, creador del “grunge”, un rock alternativo depresivo que concitaba la atención de millones de “fans” envueltos en ese estado de ánimo decadente durante la década de los 90s.

Tanto Michael Jackson como Elvis Presley mueren, no de paros cardíacos, esto solamente es el efecto de dos vidas envueltas en la utilización y el consumo de fármacos, de drogas con las cuales calmaban sus profundas dolencias espirituales resultado del mundo ficticio de la fama en que se vieron envueltos, de la enorme soledad interior de dos vidas destruidas ideológica, moral, espiritualmente por el imperialismo.

La mayoría de esos artistas talentosos surgidos de las entrañas del pueblo son manipulados y sirven para que los monopolios del espectáculo artístico burgués se enriquezcan a costa de aprovechar su talento, sus cualidades artísticas expresadas en el dominio que aquellos logran al crear bellísimas piezas artísticas, las cuales, dado el escenario y los objetivos de consumo y enriquecimiento mercantil que las ronda, evaden y/o mimetizan la realidad de la vida de sus pueblos originarios; las grandes empresas de espectáculos como Sony Music extraen hasta la médula las cualidades artísticas, manipulan las dotes musicales, dancísticas, de aquellos artistas, sacando a flote la decadencia de la estética burguesa que privilegia la forma, las filigranas, los efectos especiales, el sonido, las luces, el humo, para darle cobertura a la visión individualista del amor, el erotismo, el sexo, que afloran de modo natural en la juventud, deformándolos, sumergiéndolos en la alienación, para lo cual realizan grandes inversiones tecnológicas que les producen grandes ganancias.

VIII

Este fenómeno del espectáculo artístico de masas va en desmedro, oculta la vida, el protagonismo, la belleza de los trabajadores y de la juventud de ambos sexos que brota del trabajo en la fábrica, en el campo, en la escuela pobre, en el colegio y en las Universidades laicas, en los barrios, y que es sustento para la creación del arte popular que enriquece la concepción estética emancipadora, proletaria.

Este apabullante arte decadente es opuesto a la visión artística-cultural clasista; mimetiza, oculta los grandes fenómenos de la realidad, de la vida y lucha de los oprimidos, de sus auténticos elementos populares imbricados a sus culturas e identidades étnicas que deben servir para, elevando su calidad artística y sus contenidos ideológico- políticos, educar, orientar y organizar al pueblo en el camino de su emancipación social; sobre todo, del arte y la literatura realistas creadas por los artistas y escritores progresistas y revolucionarios cultos, quienes, armados de los elementos culturales progresistas, particularmente de la cultura científica, del arte y la literatura revolucionarias proletarias, deben, debemos asumir el liderato para desarrollar, para crear nuevas expresiones artísticas realistas, populares, en los diversos géneros del arte, que contribuyan a la educación política e ideológica de la juventud, de los trabajadores y los pueblos, para, desde estas correntadas artísticas populares, fortalecer la lucha de los trabajadores y los pueblos en su objetivo de conquistar, a través de la revolución social, el Poder Popular, e iniciar la construcción de la vida nueva, del socialismo.

Julio 2009

Antonio Guerrero Drouet

martes, 30 de junio de 2009

Comunicado de la Comunidad Hondureña de Teatristas (COMHTE)

Los actores, actrices, directores, directoras, dramaturgos, dramaturgas, productores, productoras y técnicos agremiados en la Comunidad Hondureña de Teatristas (COMHTE) ante la actual situación política y social que afecta a nuestro país expresamos lo siguiente:

1- Repudiamos enérgicamente el Golpe de Estado y la ruptura del orden constitucional promovido por los sectores más retrógrados y reaccionarios del país que han culminado con la expulsión y destierro del Presidente Manuel Zelaya.
2- No reconocemos el gobierno de facto representado por el señor Roberto Micheletti.
3- Llamamos a la ciudadanía a manifestar de manera clara el deseo de retornar al cauce democrático conquistado por el pueblo hondureño a partir de la vuelta de los civiles al poder sin intromisión del ejército.
4- Llamamos a la población a la desobediencia civil patriótica y pacífica ante los usurpadores golpistas.
5- Pedimos a la Comunidad Internacional mantenerse firme en su posición de reconocer como el legítimo representante del pueblo hondureño al ciudadano José Manuel Zelaya Rosales, Presidente Constitucional electo en las urnas.
Tegucigalpa M.D.C. 30 de junio de 2009.

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL

COMUNIDAD HONDUREÑA DE TEATRISTAS

Mario Jaén
Presidente COMHTE

Colonia Palmira 1ra. Calle contiguo al redondel Los Artesanos
edificio adjunto Centro Cultural de España en Tegucigalpa
Asociación Cultural
Teatro Taller Tegucigalpa
tels: 2377188 / 2223442
Cel. 99945501
www.ttthonduras.org
http://www.ttthonduras.org>


lunes, 29 de junio de 2009

La propuesta Cultural del Gobierno


Lectura Propuesta Cultural
Gobiernos de la Concertación 2005-2010


El año 2005 el gobierno de Michelle Bachelete entrega su propuesta cultural, inspirados en la idea de que “ la cultura de un país es lo que marca la diferencia en sus posibilidades de desarrollo”. El concepto de “desarrollo” es inherente a la Modernidad y desde un prisma capitalista, la mejor manera de acceder a él es dejando las principales decisiones al libre juego de las fuerzas del Mercado. Cabe destacar que, bajo este modelo, el rol del Estado se limita a facilitar que el impulso adquisitivo, supuestamente inherente a las personas, actúe con libertad.

Bajo esta óptica “libre-mercadista” es que se ha desarrollado el proyecto de Cultura de la Concertación, sometiéndola a las leyes del Mercado de la misma manera que lo ha hecho con otros ámbitos fundamentales de la construcción social: la salud, la educación, la seguridad social, relaciones laborales, etc.
El documento señala que el Estado no define qué tipo de Cultura le conviene a país, sin embargo tras echar un simple vistazo a las políticas culturales se puede observar que si se define: Cultura de Mercado.

“Los cambios socio- económicos que están ocurriendo en el país, especialmente aquellos como el acelerado proceso de urbanización, el incremento de los niveles educativos, mayor disposición de tiempo libre y la esperable reducción del tiempo de trabajo son factores que potencian el desarrollo de las Industrias Culturales.
Los productos Culturales tienden a ubicarse dentro de las áreas de mayor crecimiento de la economía mundial, además se promueven intercambios para su producción, promoción y difusión a tal escala que lo convierte en el sector mas globalizado de la economía mundial”.


“El Estado no define qué tipo de cultura le conviene a la Sociedad, pero debe favorecer las condiciones que hacen posible tanto la libertad de los creadores como el libre albedrío de las audiencias a preferir y escoger entre diferentes bienes culturales”.

Es interesante observar cómo aparte de la “definición” de Cultura e Identidad Cultural, en su propuesta práctica el documento las concibe como objeto de acceso e intercambio con los países del mundo, especialmente aquellos con los que se han firmado tratados de libre-comercio, en general potencias económicas del primer mundo.

“La Identidad Cultural del país en un mundo globalizado supone la afirmación de nuestros sueños y nuestra memoria. De allí la necesidad de alcanzar como nación un mayor espesor cultural, para ocupar la posición de interlocutores culturales y no de meros importadores de cultura”

“Latinoamérica es el contexto principal de nuestro diálogo cultural, por cuanto es parte privilegiada de construcción de nuestra identidad. Del mismo modo, cultivamos una relación particular con Europa y por cierto Norte América, con quienes compartimos valores de modernidad, de derechos humanos e individuales, de democracia, tolerancia religiosa y libertad de expresión”.

En cuánto a la creación artística, observamos que el Estado se esmera en el apoyo a todos los eslabones de la cadena de producción de la obra de arte, aumentando su calidad y cantidad de producción con el objetivo de instalar en el Mercado un producto que hasta ahora no había sido explotado comercialmente en sus amplias dimensiones: el mercado del Arte y la Cultura. Al Mismo tiempo el Estado se propone promover el desarrollo de una Industria Cultural que aporte al crecimiento de la oferta de bienes y servicios culturales y asegurar la difusión de la creación.

Debemos destacar el hecho de que el acento del gobierno para la difusión de la Cultura lo aleja del primer propósito de la Plataforma Cultural: “garantizar oportunidades de acceso a la Cultura”. Bajo este modelo de desarrollo cultural el Arte y la Cultura quedan al acceso de quienes dispongan de los recursos económicos para acceder a ellos, alejando a las masas y elitizando el acceso a la Cultura (consecuencia asumida del modelo neo- liberal: profunda brecha.)

El acceso masivo a las Cultura se generaría a través del impulso cultural en la TELEVISIÓN. Este espacio de difusión masiva y de carácter gratuito, responde en su funcionamiento a mecánicas económicas e ideológicas que lo convierten en un espacio enajenante y profundamente instrumentalizado por la clase dominante.

Consideramos que los lineamientos de carácter “social” en el documento son sólo demagogia en su definición y pequeños actos “simbólicos” o de “contención” en su praxis.

Sospechamos que las Políticas Culturales de La Concertación han apuntado al impulso de un “mercado” y una “industria” cultural que genere recursos, fuentes de trabajo y circulación de dinero para convertirlas en un importante agente económico, para luego desligarse de responsabilidades (más allá de las propias del modelo neo-liberal) dejando a la deriva a las manifestaciones de Artísticas y Culturales que no se conciban desde una perspectiva libre-mercadista.

Para otro modelo cultural, un sistema de relaciones sociales construido a partir de un modelo distinto y contrario al dominante.

Primer paso ASAMBLEA CONSITUYENTE


(Los textos entre comillas y en negrita corresponden a extractos literales del texto “Definiciones de Políticas Culturales 2005-2010”, redactado por el Directorio del Consejo Nacional del Arte y la Cultura.)


PEDRO VICENTE.

Honduras, se desorganizan los guardaespaldas


Cuentan que el dramaturgo Gerhard Hauppman participó, a escondidas y por curiosidad, en una huelga de trabajadores que no sólo tenía cerrada la fábrica, sino que también mantenía confinado en una oficina al dueño y a su familia. La policía había intentado tomar la fábrica varias veces pero, en verdaderos combates, siempre habían llevado la peor parte. Hauppman cuenta que, luego de las victorias de los trabajadores frente a la policía, el dueño pidió hablar con el líder sindical. Frente a frente, el dueño le dijo: “Ríndanse ahora; entreguen la fábrica y les perdonaré la vida”.

Hauppman confiesa que esa experiencia “frente a la enfermedad de la arrogancia” lo llevó a escribir Las Tejedoras, pieza que luego le reportaría el Premio Nóbel de Literatura en 1912. Le impactó al autor la soberbia del dueño que, aún cuando estaba derrotado, siempre pensó, sinceramente, que él tenía el poder. Esa arrogancia lo enceguecía y no sólo lo llevó a mantenerse en “la derrota altanera”, sino que le imposibilitó desarrollar otras estrategias, cambiar su actitud, modificar su discurso y quizás, hablar con las palabras cruciales de la época por venir.


El Golpe de Estado del 28 de Junio 2009 contra el presidente electo en Honduras, y el regreso de los militares a la nómina de los millonarios, es resultado, entre otras cosas, de la misma soberbia que impactó a Hauppman; que un presidente elegido no siga las directrices establecidas por los que nadie ha elegido, es para los dueños de todo en nuestros países, en su “la derrota altanera”, naturalmente inaceptable.

Esta escuela del pensamiento de la soberbia –y luego, de la violencia, que es la única forma final de hacer creíble la arrogancia- tiene sus delirantes seguidores no sólo entre los potentados, sino también entre los empleados, contratados, personal y hasta víctimas de los mismos acaudalados. Clase media que poco o nada tiene, más que trabajo para enriquecer a otro y que sin embargo prefieren mostrar su emoción y apoyan hasta con lágrimas a la misma clase de poderosos que, sin secreto, les desprecia.

Es la “moral del esclavo”, la misma que desarrolló el encadenado que defiende a su victimario hasta con la vida, porque sin él no podrá dormir al lado de los animales; sin su patrón, su hija no será el objeto sexual del señorito de la casa ni su esposa podrá partirse el alma alimentando, por nada, a los que lo tienen todo. Sin su dueño, el esclavo, cree, no es nada, porque el dueño representa la única utopía a la que tiene acceso.

De esta moral del esclavo participan no sólo diputados y militares Hondureños hoy 28 de Junio –que son los que dan la cara para defender la limosna que reciben de los poderosos- sino hasta esa masa de desposeídos de la clase media, que ha sido convencida de que, aunque sus vidas y la de los suyos se desvanece, su Utopía, armada desde lo más superficial y burdo de los Medios, tiene una oportunidad. “Mi riqueza –le dice el poderoso- protege tu esperanza. Si algún día yo pierdo mis bancos, mis empresas multinacionales, mis medios de comunicación, mi monopolio de fármacos, mi negocio de venta de armas (y hasta mi venta de carros por concesionario), pues seguro luego tú, clase media pobre, perderás la hamburguesa rápida que te sirve de cena, el multiticket del metro, te expropiarán uno de los tres pares de zapatos que tienes; te nacionalizarán los baldes con los que sales a recoger el agua.”

Detrás del fusil de repetición y de los soldados apuntando a periodistas, los dos aterrados se desvanecen en lo mejor de la arrogancia de clase: la idea de que NO hay que convencer a la mayoría. Después de todo, la democracia es un invento burgués y, si a ver vamos, en nuestros países “pobres pero con ganas”, hasta la burguesía limpia los pies y sirve de cadáver necesario para mantener la soberbia del poderoso.

Pero la verdad, que no desea entender el dueño de la fábrica de Hauppman y tampoco los que han dado el golpe de estado en Honduras, es que hoy, en todo el mundo, la utopía y las ideas de la esperanza, mientras más se nieguen, más colectivo y violento será su deseo. La soberbia del victimario enardece a la victima. Y en su ira, el que lo tiene todo, tiene más que perder.

Porque a la idea democrática, -y en especial, a la corriente democratizadora que se impone en todo el mundo- si no la vencen con la mayoría, pues no la podrán derrotar nunca. A estas alturas y luego del fracaso colectivo del capital en todo el planeta, de la asimilación de la avaricia como gerencia y de la exclusión y las desigualdades como sostén de indicadores económicos fantásticos, pues quizás ya es hora de aceptar, incluso en Honduras del 28 de Junio, que no hay futuro sin la participación no sólo de las mayorías, sino en la atención y protagonismo de los pobres. El futuro, las ideas de la esperanza y la promesa de la Utopía serán para todos, o el futuro no será posible, ni siquiera probable. Al dueño de la fábrica de Hauppman, así como a los militares y dueños del capital Hondureños, quizás le convenga dejar de lado su arrogancia, apartar “la derrota altanera”, cambiar el discurso y ponerse del lado de la historia. Porque si no, quizás nunca salgan de su encierro.

Para los fanáticos de la soberbia y la violencia, les queda su consabido y recetado final feliz: el ejército alemán liberó la fábrica, asesinó a los líderes sindicales y en los combates, murieron también el dueño y su familia. Hauppman se salvó para contarlo todo, aunque ni siquiera fue un consuelo. Pero esa es la historia “feliz” del fascismo que, por estos días, se ve menos probable si notamos que a la soberbia parece que se les desorganizan los guardaespaldas.

Gustavo Ott
@2009

GUSTAVO OTT
WEB SITE: http://www.gustavoott.com.ar
27 OBRAS DISPONIBLES EN ESPAÑOL y 42 EN 14 IDIOMAS DIFERENTES
27 PLAYS AVAILABLE IN SPANISH AND 42 IN 14 DIFFERENT LANGUAGES
TEATRO SAN MARTÍN DE CARACAS: www.tsmcaracas.com

jueves, 25 de junio de 2009

Asamblea Consituyente para Chile: El ejemplo de Ecuador

La historia no es sólo pasado, si no también presente y sobre todo futuro. ES PROYECCIÓN. Es la construcción social de la realidad futura. El más importante derecho humano consiste en respetar la capacidad del ciudadano de construir la realidad futura que necesita. No respetar ese derecho, usurparlo o adulterarlo es imponer sobre todo, no la verdad, sino la mentira histórica.

martes, 2 de junio de 2009

DESDE ECUADOR.....Benedetti ha muerto


COMO UNA VELA QUE SE APAGA
HA ESCRITO, CON SU MUERTE SANA,
SU ÚLTIMO POEMA
DE AMOR Y LUCHA POR UN MUNDO NUEVO,
EL POETA Y ESCRITOR
MARIO BENEDETTI

Ha muerto Mario Benedetti, en Uruguay, a los 88 años, como una velita que se apaga. Como mueren las conciencias tranquilas de los hombres que han contribuido a inflamar la conciencia de la juventud, de los pueblos.

A Benedetti le tocó vivir y escribir durante una parte de su vida enfrentando la represión de una de aquellas dictaduras militares que, por la fuerza, los Estados Unidos impusieron en América Latina: Una dictadura criminal que arremetió contra la lucha de la juventud estudiosa y la intelectualidad, contra los trabajadores, a punta de represión, cárcel, torturas, crímenes, frente a la cual elevó su voz de poeta, desde el exilio que lo salvó de la cárcel y de la muerte, poesía que llegó a los corazones de la juventud que, entre la lucha conspirativa, la pinta de paredes, las reuniones clandestinas, la elaboración y difusión de volantes: Impresos de fuego distribuidos con pasión por la juventud que se rebelaba contra los militares fascistas, logrando finalmente echarlos abajo, a pesar de que, muchos de aquellos jóvenes, en lo mejor de sus vidas fueron desaparecidos, asesinados, coartadas sus vidas que, en medio de sus acciones rebeldes, se besaban dándose un chasquido de luz y flama interna para alimentar sus vidas y seguir peleando: Muestra de que el amor militante de la juventud enciende más la vida y el combate revolucionario: Ese espíritu recogió Benedetti en sus poemas y cuentos: El de jóvenes cuyas vidas fueron segadas como flores cuando éstas empezaban a abrirse para buscar el sol, cuyos hermosura y vigor fueron recogidos fluida, tiernamente, por la sensible pero altiva poesía de Mario Benedetti: Resonancias que llegaron a los oídos y corazones, a las mentes sensibles y corajudas de aquellos y se regaron por América Latina y el mundo; cuentos cargados de ternura, sensibilidad y denuncia contra la represión que el imperialismo en vano ejerció a través de la dictadura militar para intentar detener la lucha por la libertad y la soberanía de Uruguay.

La poesía de Benedetti estaba en los labios y en la memoria de la juventud, la llevaban en sus mochilas, en sus bolsillos para leerlos mientras viajaban en el bus, o en el chispear de un instante durante el trajinar del día: Los leían con amor e interés muchachas y muchachos de Venezuela, Ecuador, Chile, Argentina y de su tierra amada: Los leía la clase media progresista, la intelectualidad democrática y llegaba a los hogares obreros y populares.

Armados de esa tradición de izquierda cantada por Benedetti, la juventud, los trabajadores y el pueblo uruguayo botaron a los militares del gobierno y abrieron surcos de cambio en esa tierra irreverente.

El poeta volvió a su patria y siguió pincelando la vida libertaria con sus versos, lo cual ha sido reconocido por su pueblo, por la juventud y la intelectualidad progresista, que, encabezada por Eduardo Galeano, lo acompañó durante el velatorio de sus restos mortales cumplidos emotivamente en el parlamento uruguayo como justo reconocimiento a su vida combatiente, a su pluma libertaria por la auténtica democracia para su tierra y para el pueblo uruguayo.

El poeta Benedetti ha muerto como suele morir la gente que da todo lo que su espíritu, su mente y su cuerpo, pueden dar para contribuir a la lucha por una vida distinta, por un mundo nuevo que se hace con todas las fuerzas, con todas las energías y pensamientos que se logre acumular para derrotar a nuestro mismo enemigo; con todos los sueños que, como los de Benedetti se alzan contra el imperialismo y las oligarquías.

Que la tierra fértil cubra tus restos poeta de las bienandanzas, de la irreverencia antimilitarista, de las esperanzas y sueños de emancipación para Uruguay y las tierras del llamado “nuevo mundo”, que seguimos bregando por el mundo nuevo, por el socialismo, con el concurso de hombres, de escritores y poetas como tú: Que tu cuerpo y mente, ahora yertos, germinen en la tierra que ahora te guarda y te cubre como semilla de libertad.

Antonio Guerrero
Drouet

martes, 19 de mayo de 2009

HACIA UN TEATRO INVISIBLE


EL TEATRO DEBE SER REAL EN SU MATERIA, PERO DEBE EJERCER UN ACTO INVISIBLE, A PESAR DE QUE LE VEAMOS NO DEBIÉRAMOS VERLE A ÉL. DEBE SER UNA ACCIÓN INVISIBLE DE LA VIDA ALTAMENTE LÚCIDA Y POLÍTICA.


No debiéramos ir al teatro para ver al TEATRO. El teatro no es más que una operación otra sobre la realidad, pero no es realidad más que en tanto ocurre en ella como una operación más de la vida. No debiéramos salvaguardar lo que el teatro es (en su forma) sino más bien lo que éste genera (significa). El teatro como un elemento político no oficial, autónomo, perteneciente a la sociedad, a sus deseos, a sus sueños, a su intención profunda de hacer Justicia.

“… Aquellos que gobiernan no saben qué es una persona
Y los gobernados no saben cómo debería ser un gobierno
En lugar de eso los malvados hacen el mal y como no hay justicia los buenos también deben hacer el mal
¿De qué otra manera pueden gobernar la prisión en la que viven?
Caminé por las calles y me enfurecí
Quería que las piedras del cementerio militar lloraran por los muertos que tenían debajo
Quería que el cráneo soñara con la justicia
Y entoces recordé la cometa de hierro que vuela en la mente del niño
Y ví el roce antiguo, su pelo blanco tan ligero como un gorrión haciendo su nido en el lado del iceberg
Así que a los veinte años escribí una obra de teatro
La ley de las obras debe ser causa y utilidad
Para romper la necesidad y mostrar cómo puede haber justicia
Como todos aquellos que vivieron en la mitad de este siglo o los que nacieron después
Soy un ciudadano de Auschwitz y un ciudadano de Hiroshima
Del lugar donde el mal hizo el mal y el lugar donde los buenos hicieron el mal
Hasta que haya justicia no hay otros lugares en la tierra: sólo hay esos dos lugares
Pero también soy un ciudadano del mundo justo que queda por hacer.”
“A Writer’s Story”, Edward Bond.

El teatro refleja lo cotidiano de forma distante y descristalizada, jamás sublimada, pero sí alejada de la realidad a través de la poética del arte: donde la calle se verá sin ser nunca una calle, donde una sala de clases se verá sin ser nunca una sala de clases, donde las palabras expresarán aquello que dicen y aquello que no dicen también, donde el cuerpo evocará imágenes que trascienden el escenario y que nos impulsarán hacia la otra realidad, la que está fuera de la sala de teatro, la que creemos más real y que sólo podemos atestiguar con nuestra experiencia.
Todo esto que he nombrado habla respecto a la acción del teatro: un acto demasiado complejo y delicado, que se debe resguardar, pero nunca más allá que la Vida misma. No debemos ir al teatro a ver al teatro sino más bien a ver la vida: a su sociedad, a uno mismo en ella. El teatro no debe soñarse a sí mismo; es la vida de los hombres que sueñan lo que hace que exista el teatro. El teatro es lo que la vida es en su tiempo y nos otorga la posibilidad metafísica y política de ver lo que tampoco la vida es en su tiempo, sino que aquello que podría ser, lo que está por construirse.
Por último, decir que esta acción invisible debe atravesar al teatro e instalarse en el hogar, en el deseo de aquellos que quieran expresar-se contra un medio que no soporta más discursos que el propio hegemonizante: el capital. El teatro es mayor resistencia si comprende un hecho de todos en su participación.